Sección 1: Preparación y primeros días
Día de dejarlo
Vive tu primer día sin fumar de forma más organizada, con pasos simples como agua, movimiento, respiración y orden en tu entorno.
El objetivo del primer día no es sentirte perfecto. El objetivo es planificar con la mayor antelación posible ese primer día sin fumar.
Cambia tu rutina matutina
Cambia el primer gesto que está fuertemente asociado con fumar. Incluso un pequeño cambio, como una ducha, un paseo corto o un desayuno distinto, puede romper la cadena automática.
Prepara herramientas simples
Usa el beber agua como rutina para recordarte a ti mismo; prepara opciones sin tabaco que mantengan ocupadas tus manos y tu boca. Cuando lleguen las ganas, puedes probar la respiración 4-4-6: inhala 4 segundos, mantén 4 segundos y suelta despacio en 6 segundos.
Reduce los desencadenantes fuertes
Sobre todo en los primeros días, reducir los ambientes donde se fuma y los desencadenantes que más te cuestan puede facilitarte las cosas.
Qué conviene recordar
El primer día puede ser difícil. El objetivo no es que las ganas no aparezcan nunca; es poder dejarlas pasar sin fumar cuando lleguen.
Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento médico. Consulta a un profesional sanitario sobre tu situación de salud personal.